El aula en estos tres años ha cambiado mucho, pasando de estar abandonada a ser un espacio abierto al aprendizaje y muy acogedor. Dentro también de los cambios realizados para ajustarnos a las medidas Covid.
Después de una mano de pintura, un poco de orden y algo de decoración, conseguimos transformarla por completo.
Con un poco de imaginación
creamos un espacio donde desarrollar la coordinación, el equilibrio y en sí activar el movimiento en el aula con un pequeño circuito.Algo básico, pero a los alumnos les encanto.Un espacio donde compartir y aprender en grupo.








La llegada del Covid-19 nos hizo tener que reestructurar la clase para mantener las medidas de seguridad.Y ello también nos obligo a cambiar la metodología, aunque como la imaginación sigue presente, aprovechamos el trabajo individual digitalizar el cuaderno del alumnado y pasar al trabajo por tablet y a realizar una clase diaria de estiramientos y meditación.


